martes, 30 de agosto de 2011

Qué sería de mi sin saber que me he equivocado tantas veces? Colaboración enviada por: Saory Matsui Meza


La mayoría de las personas le tienen un pavor impresionante a los fracasos, en sí la palabra puede ser muy agresiva, tratamos de evitarla, es más, tratamos de ni siquiera pronunciarla.
Creo que tenemos a la palabrita sobre valorada, creo que parte de nuestra educación ha redundado en frases terribles como:
 “Fulano es un verdadero fracaso en el amor, o en el trabajo, o en la escuela….”
Pero en realidad, tengo la ligera sospecha que esta mala valorización se debe a que socialmente hemos aprendido a juzgar con mucha dureza y he ahí la gravedad de la palabra: FRACASAR.
Uno puede equivocarse tantas veces como la vida se lo permita, pero de ahí a ser de plano un fracasado en cualquier materia….mmm…lo dudo mucho.
Mi teoría está fundamentada en que definitivamente uno aprende de sus errores, no comulgo con aquello de “Experimentar en cabeza ajena”. 
Cada uno de nosotros, toma decisiones, libre albedrío dirían algunos y sí, no hay nada más claro como que cada uno es responsable de su propia felicidad y buscar la felicidad cuesta mucho trabajo, aprender qué nos hace felices es una tarea heroica. Es en ese caminito dónde muchas veces nos hemos perdido, donde entran las dudas, caben los errores y por supuesto caemos. Pero no por ello fracasamos.
Esta vida está llena de sorpresas, algunas divertidas y algunas otras frustrantes, pero no imposibles de brincar.
Hace muchos años leí una frase que me alimenta todos los días:
“Valiente no es aquel que no siente miedo, valiente es aquel que sabe afrontarlos”; así que cada vez que me equivoco o que fracaso en alguna empresa, un nuevo proyecto, una relación, lo primero que hago es buscar un buen amigo que me haga reír, lo segundo es analizar en qué momento perdí el rumbo y tercero, disculparme por mis propios errores, no buscar culpables, sacudirme las rodillas llenas de tierra y levantarme con una gran sonrisa. Pues, como dirían los abuelos: He aprendido de mis errores. 
No le tengo miedo al fracaso, los años me han hecho ver que aún en la derrota, la batalla continúa, la vida sigue, uno debe seguir y mantener el espíritu en alto, el amor propio y el alma llena de sueños, ser responsable de uno, honesto y leal a sí mismos.
Y ¿sabes por qué te digo esto? Porque entre más veces me he caído, más precisos son mis proyectos, más exactos mis anhelos y por supuesto he cosechado más éxitos de los que alguna vez soñé.  Quita de tu cabeza las limitantes y las taras mentales, eres un ser bello y único, no le tengas miedo a las derrotas, a los fracasos o a los errores, aprende de ellos, te harán más fuerte y por supuesto te ayudarán a convertir tus miedos en felicidad.  Te lo digo porque como ser humano que soy, la perfección no es una herramienta que tenga en la mano, acepto todos mis defectos y bienvenidos mis errores, pues de ellos he aprendido cuál es el mejor camino para estar contenta en esta vida.
El mejor consejo que te puedo regalar: Si alguna vez te dicen que has fracasado, sonríe!
Yo te diría: Felicidades, ahora puedes avanzar por un lado más seguro para encontrar el éxito en tu vida!

P.D. Para ti qué es el “éxito”?


Colaboración enviada por:
Saory Matsui Meza 

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